LETRAS CON ARTE

PROLOGO


   Una vivencia es una parte de la vida, como si se tratase de una porción de la tarta, siendo la tarta la propia vida y la porción la vivencia.

   Exactamente la vida esta hecha de vivencias. Unas nos marcan, a otras no las préstamos especial atención a pesar de que tal vez inconscientemente siempre dejan una enseñanza positiva o negativa.

   Los escritores siempre, o mejor dicho algunos escritores, repetimos una y otra vez que nuestras obras no reflejan experiencias propias, francamente no creo que sea correcto en su totalidad. Es inevitable que se mezcle aunque sea como en un pintor, una mínima pincelada de nuestras vivencias. O, tal vez de nuestros sueños, ilusiones, anhelos.

   Lo importante es resaltar que en está antología variada, y con grandes obras, hay participantes que dejan al desnudo algo de si mismo. Esa iniciativa, ese valor de exponerse ya merece un reconocimiento.

   Quienes escribimos somos personas generosas, o tal vez simplemente no temerosas de nuestras vivencias porque damos algo de nosotros mismos para que otros tal vez reflexionen y valoren con ojos críticos su propia vida. No hay situación que sea irreconocible en las diferentes vidas, me refiero como vidas en cada persona.

   Participar en una antología es un acto valiente y solidario. Siempre lo hago porque me agrada lo que significa. Aparte de haber llegado a unos cánones de calidad, demuestra que no tememos miedo a la comparación porque cada escritor deja su propia huella en el lector. Por otro lado la solidaridad es imprescindible para abrir las puertas que nos cierran por carecer de renombre y darnos a conocer. Unidos somos fuertes y cogiendo las manos unos de otros saldremos del anonimato, ello enriquece nuestro curriculum, ya no somos invisibles.

   Por otra parte quienes tenemos la fortuna de ser reconocidos por haber publicado, sabemos de la lucha y es un deber ayudar a que el talento no sea anónimo.

     Victoria Obradors.
     Colaboración gratuita