LETRAS CON ARTE

Gema de África       Título: No me ganarás

         Ayer le volví a encontrar, habían pasado unos años pero los sentimientos seguían sin cambio. Yo le odiaba, él me amaba porque me dominaba. Eso no era amor, siendo tan cruel cómo iba a saber amar, pero nada podía hacer. Como una verdadera amazona, una guerrera, me enfrente en diversos combates pero siempre me ganaba.
         Conocerle fue terrible, nunca le ame pero fue inevitable que se adueñase de mi vida. Lo hizo sibilinamente, nunca me di cuenta de que existía, de que vivía de mi hasta que me lo dijeron comprobando la situación de mis males. Una triste tarde con voces impersonales me lo comunicaron. Era una realidad, una terrible realidad, no había margen de error. De inmediato pensé en la muerte, me devoraría hasta agonizar y partir a no se dónde, si es que existe algo tras la muerte.
         Pero como el naufrago se agarra a su tabla, me así al hilo de esperanza ofrecido aceptando hacer lo que me proponían con la misma tonalidad impersonal el mismo léxico monótono, a veces incomprensible tal vez por el bloqueo mental negándome a aceptar el mensaje recibido, quizá porque mi mente no quería saber. Voces carentes de emoción, simplemente profesionales.
         Recuerdo la primera vez cuando tras provocarme mucho sufrimiento de pronto desapareció y mi alegría fue infinita. Yo quería olvidarle. Deseaba que jamás volviera a mi vida. Sin embargo cuando menos lo esperaba regresaba.
         Durante cinco años luche y luche, parecía marcharse, desaparecer pero cuando estaba confiada aparecía de nuevo.
         La tenaz lucha me hizo fuerte y vulnerable a la vez. Me mostraba fuerte ante los demás, vulnerable ante él.
         Ayer…ayer, cuando quedé desgraciadamente con él, en la soledad de mi habitación, le pregunte si quería mi vida o simplemente que sufriera y como siempre guardo silencio. El silencio propio de los cobardes.
         Entonces decidí que viviría a pesar de él. Me destruiría, era muy fuerte, pero en el solar volvería a reconstruirme incluso usando los escombros.
         ¡Cáncer está vez no ganarás!