LETRAS CON ARTE

Reyna Dreams      Título: Mi familia... mi salvación

         Hace unos años pasé por la peor época de mi vida. Problemas personales me llevaron a caer en un pozo sin fondo, una depresión de la que creí que no saldría. Mí día a día era entre alcohol y pastillas. Llegué a gritarles a mis hijos, que por aquella época eran casi unos bebés. Menos mal que no se acuerdan. La mayor parte del tiempo estaba tan drogada y borracha que ya no sabía ni lo que hacía. Incluso me ponía a conducir en ese estado. Gracias a Dios que no me llevé a nadie por delante. Me autolesionaba porque la depresión hacía de mi lo que quería.
         Pero como dice el refrán “después de la tormenta llega la calma”. Toqué fondo y me di cuenta que debía olvidar todo lo malo y volver a empezar. Me costó, no digo que no, pero fui capaz de salir de ese pozo y ser mejor persona que antes. Esa época me enseñó que pueden suceder cosas malas, pero que puedes superarlas. Soy más fuerte que nunca. Los golpes que me da la vida me enseñan a no tropezar dos veces con la misma piedra. No tengo una vida llena de lujos, pero a mis hijos y a mi marido no les falta un plato de comida en la mesa, porque aprendí a base de golpes que lo más importante para mi tienen que ser ellos.
         Sigo viva gracias a que estuvieron a mi lado y no me dejaron sola. Por ellos lucho cada día para que no les falte de nada y rezo para que mis hijos no se acuerden del daño que les hice cuando estaba enferma.
         Esta es la peor vivencia de mi vida y a la vez la mejor, porque gracias a lo que me pasó ahora soy quien quiero ser, dejando a un lado los problemas, tanto personales como económicos. Porque los problemas siempre seguirán ahí haga lo que haga, pero la familia no es eterna. Ahora vivo mí día a día a su lado.