LETRAS CON ARTE

Gonzalo Prieto Barrera (Colombia)      Título: Hijo del sol


   No he nacido, más mi cerebro, se ha infestado de tanto entendimiento que logro interpretar las conversaciones triviales y complejas de madre pudiendo augurar que en poco estaré afuera.
   Madre lo pregona con alegría pero últimamente lo publica con arrepentimiento…-…¡Oh, cuán equivocado estaba!...-Itero en mi celda.- … Creía que mi nacimiento, iría a colmar de felicidad este hogar pero no y, para ensanchar mi desgracia “al palparme indiferente con la vida”, (lo acepto) de aborto habla con sus amigas condenando hasta allí mi defecto.
   Recé entonces y con tal fortuna, que últimamente madre ni lo menciona aunque la siento desganada y más cuando habla con doña Lucy. Ella le aconseja que justifique mi interrupción exponiendo que peligra su vida. Doña Isabel le dice que sus magras carnes se extenderían y su vanidad sería cosa del pasado. Doña Sara le dice que pretexte mi salida por la superpoblación y el hambre…
   Pero doña Anita, que Dios la tenga en su gloria, le imploraba mi nacimiento argumentando que.. “Donde comen dos, comen tres…”. Doña Alicia quien también está de mi lado, le dice que yo no seré el causante de la superpoblación, ni del hambre…
   Madre indecisa y mientras ve pasar los días, rezo para que el alma de doña Anita y doña Alicia la visiten antes que tome una decisión.
   Cumplida mi gestación…¡nací!.. ¡nací!... Y lo primero que hice, fue mirar a madre para conocer su reacción y yo reía siempre como pagando el favor.
   Así transcurría todo y de repente, vinieron a casa sus amigas a conocermen; a doña Alicia la besé como nunca, a las otras señoras que estuvieron de parte de la vanidad de mamá y en contra de la superpoblación, las traté de lejos sin objetarles sus existencias…
   He apilado años, los suficientes para crecer, educarme, extirpar las indiferencias fetales y para perdonar…
   …Pero solo, porque madre me prefirió sacrificándolo todo y dándome la oportunidad para salvar esta sagrada experiencia que fue vivir la vida, sin honrar una única vivencia porque la vida es heterogénea en la que giran disímiles de ellas como los planetas que giran alrededor de su sol que endiosan…; enseñándome en este caso a perdonar y más a quienes osaron en limitar mis días pues en sus desgracias, mi corazón estuvo con doña Lucy, doña Isabel y doña Sara quienes yertas, mis lágrimas no faltaron para humedecer las flores de sus tumbas.