LETRAS CON ARTE

José Lissidini Sánchez (Uruguay)       Título: Racista


Sé racista, y deplora el color del odio. Sé racista,
y margina a la guerra. Sé racista irreconciliable,
con el sufrimiento humano, con la hambruna y las agonías.
Sé racista y expulsa de tu lado, el envenenamiento
de la tierra, y el sin futuro de las generaciones.
Sé racista contra el polvo blanco, y todo aquello
que enloquece y bestializa, ocultando al conocimiento
del hombre, inmersas en una densa nube oscura,
las verdades y bellezas de toda existencia. Sé racista
ante el esclavismo. Se racista con los sembradores
de terror, los falsos profetas y los “Mesías” políticos,
Se racista con las tumbas innecesarias, de las mujeres
y los niños. Se racista con la falsedad, la crueldad,
el crimen, el desanimo, el desinterés, la ignorancia,
la opresión y la estupidez. Se racista con el llanto
de los inocentes, y de los pueblos que no pueden
entonar, el himno de la libertad y la paz.
Se racista con los que no permiten, que prospere
la canción de la hermandad, que las manos se unan
y las lenguas, confluyan en una sola universal. Se racista
con la angustia que se enseñorea, en los ojos mansos.
Se racista con la impiedad, con el golpe que estalla
sobre todo indefenso. Se racista con la desesperanza.
Se racista con la maldad, este donde este, provenga
de donde provenga, se llame como se llame,
profese la Religión que profese, hable el idioma
que hable, ostente el color de piel que ostente
o su bandera. Se racista, con los devoradores
de tierras y los que delimitan, y amurallan fronteras.
Se racista con las enfermedades, y los tumores
de la humanidad. Se racista con la ruindad y
con la devastación que no duermen, pues no existen
en ellas, compasión ni misericordia. Se racista
con la desdicha, porque esa es la única forma
de racismo, de la cual puedes sentirte satisfecho.
Se racista con los ríos de sangre y, los procreadores
de muerte, con los hechiceros y las mentes controladoras,
que esparcen destrucción con solo su voluntad.
Se racista, con el desarraigo y la barbarie, aun hoy.
Aunque seas uno en un millón, ejemplar en extinción,
se racista contra los miedos y las iniquidades,
contra los separatistas y los déspotas.
Se racista contra la demencia asesina y el acaparamiento,
contra el dominio y el poder, que devora a los que devoran.
Proclama tu racismo a voz en cuello, muestra tu cara,
ponte de frente al viento, hazles saber que todo abrazo
es posible y, que ni el fuego, ni el agua ni el aire,
distinguen entre los hombres. Encuentra el coraje
para discriminar los prejuicios. Se racista con todos los racismos,
que apartan al hombre del hombre, enciérralos
en una vieja valija y, entiérrala en lo más profundo
sin posibilidades, de futuras gestaciones.